Tiempo para investigar el legado Afro en los llanos colombianos

“En los libros contables de los jesuitas dejaron registradas las cifras de los esclavos negros que bajo su propiedad en 1767 tenían en sus haciendas de los llanos. En total a Caribabare le reportaron 57 individuos y 20 a Tocaría”.

Información general sobre el comercio de esclavos de África, 1500-1900. David Eltis y David Richardson, Atlas de la trata transatlántica de esclavos (New Haven, 2010). (Datos y mapa tomados de https://www.un.org/es/observances/decade-people-african-descent/slave-trade).

El siguiente par de hechos sucedidos en el quinto mes del año me llevan a realizar esta crónica con enfoque étnico: la visita de la Vicepresidenta de la República Francia Márquez Mina a países de África, y la celebración de la fecha de la Afrocolombianidad colombiana.

Comienzo con el segundo asunto. En nuestro país cada 21 de mayo se celebra el Día de la Afrocolombianidad, porque en igual fecha del año 1851 el presidente José Hilario López decretó la abolición de la esclavitud en Colombia, suceso que ocurrió treinta y tres años después de la Independencia nacional.

La presencia de población afro en territorios llaneros:

En el libro En busca de El Dorado de Jhon Hemming (1984), está la historia de la expedición comandada por Gonzalo Jiménez de Quesada quien desde Santafé de Bogotá al final del año 1569 emprendió viaje a los llanos de San Juan. 

La información que a continuación cito habla de la presencia de esclavos en el grupo expedicionario y está contenida en la página 195 del libro:

“Todos corrieron a reunirse en torno al viejo conquistador en su segunda hazaña dorada. Organizó la expedición más importante de todas. Llevó a 300 españoles, 1100 caballos, 600 vacas, 800 cerdos, y, naturalmente haciendo caso omiso a los decretos reales que prohibían el uso de indios en las labores de porteo, se llevó 1500 indios y negros. 

El coste de la expedición fue de 150.000 ducados, los suficientes como para pagar los sueldos del gobernador y oficiales reales de la Nueva Granada, durante varias década.. 

Jiménez de Quesada descendió a los llanos con su gran ejército de conquistadores y colonos y se adentró en aquellas inmensas llanuras polvorientas. 

Partieron de Bogotá en diciembre de 1569 y exploraron gran parte del sur de los llanos”.

A partir de este relato se deduce que hacia el año 1570 en territorios de los llanos de San Juan por vez primera se dio la presencia de población afro. Del mismo modo, desde la capital del virreinato ocurrió la introducción de ganados bovino, equino y porcino.

Ya en tiempos de la Colonia con base en registros históricos se sabe de la presencia de esclavos africanos y la conformación de una comunidad o palenque en territorio que luego llamarían Provincia o llanos de San Juan. 

Este dato lo ubiqué en el libro Mexa, Grameta, Metacuyá El Meta (1992), página 104, autoría de Jairo Ruiz Ch., quien lo tomó de un documento de la historiadora norteamericana Jane Rauch.

A lo anterior se suma que en el pueblo de San Martín por iniciativa de un clérigo extranjero desde hace más de dos siglos y medio se comenzó a dignificar la notoria presencia colonial de la raza africana en el continente americano.

Narra la historia local que fue idea del sacerdote Gabino de Balboa, llegado de Brasil y quizá de origen portugués, quien con los habitantes del poblado organizó y montó la ahora centenaria coreografía ecuestre que tomó el nombre de las Cuadrillas de San Martín.

En este montaje escénico, creado aproximadamente en 1735, la raza negra quedó representada con el grupo de los “Cachaceros”. 

Otro dato histórico corresponde al año 1767 cuando el rey de España expulsó de su imperio a los sacerdotes jesuitas, fundadores de las haciendas ganaderas Caribabare (hoy Casanare y Arauca) así como Apiay. 

En sus libros contables dejaron registradas las cifras de los esclavos negros que bajo su propiedad tenían. De esta manera, en total a Caribabare le reportaron 57 individuos y 20 a Tocaría.

Conviene aclarar que desde el altiplano andino los sacerdotes a sus esclavos los llevaron a territorios llaneros.  

Un salto cronológico nos lleva al periodo de las guerras de la Independencia, tiempos para los cuales la raza negra ya formaba parte del mestizaje que originó la criolla estirpe llanera. En esa convulsiva época desde Venezuela está el ejemplo del aguerrido líder Pedro Camejo, más conocido por la historia como el Negro Primero.

La presencia de la casta africana dentro del folclor llanero cantado está en un sinnúmero de referencias, como en la del clásico joropo que lleva por título El negrito José María.

En el Joropódromo de Villavicencio cada año han estado presentes las nuevas generaciones de la presencia africana en nuestro país, que data de épocas de la Conquista con la práctica europea de la esclavitud. (Foto: Óscar A Pabón M).

También el Maestro Miguel Ángel Martín S. en el último verso de su poema El Joropo reconoce el aporte afro al folclor regional. Dicho texto reza así:

“Joropo quiero decirte

con el sentir de mi ancestro

que eres la huella del indio

cuando eres contrapunteo,

que eres ritmo atravesao

cuando se aparece el negro

y que en tu fina figura 

también eres europeo”.

Nuevo salto en el tiempo doy hasta llegar a los inicios de la década del sesenta, del siglo anterior. Con la creación en el departamento del Meta de establecimientos de educación primaria y secundaria hubo demanda de profesores licenciados. Buena parte de dichos cupos docentes fueron ocupados por profesoras y profesores afrodescendientes.

Y en momentos un poco más cercanos los nuevos oleajes que desde zonas del Pacífico trajeron significativa presencia afro a las tierras del Meta, se originaron por la introducción de la extensiva economía de la palma africana o de aceite.

Sucedió primero en los centros poblados de Veracruz del municipio de Cumaral, y de Dinamarca en jurisdicción de Acacías, en cuyas composiciones poblacionales ahora resulta alta la cifra de habitantes afro. 

Esta y otras causas como el desplazamiento por el conflicto armado hacen que aunque sin conocer registro oficial actualizado de dicha población en el Meta, en tiempos actuales son ya varias generaciones de ciudadanos que orgullosos se llaman y hacen llamar afrometenses.

Como cierre de esta crónica retomo el otro tema que me convidó a escribirla, es decir el viaje de la Vicepresidenta de la República Francia Márquez Mina a algunos países de África.

Considero que los acuerdos de orden cultural suscritos por primera vez entre Colombia y las naciones por aquí ignoradas pero presentes desde los tiempos de la esclavitud, debemos aprovecharlas para indagar si fueron posibles lugares de origen en donde integrantes de sus naciones fueron cazados y luego llevados al infrahumano comercio europeo de trata de personas.    

Acerca de los centenarios hilos culturales con África, comento la siguiente percepción que tuve.  Hace unos años durante unos minutos escuché músicas y cantos afro venezolanos y sin mayor esfuerzo sus cadencias y melodías se me hicieron parecidas a ritmos del litoral pacífico colombiano.   

“Joropo quiero decirte con el sentir de mi ancestro, que eres la huella del indio cuando eres contrapunteo, que eres ritmo atravesao cuando se aparece el negro y que en tu fina figura también eres europeo”. Autor: Miguel Ángel Martín S. (foto de: Óscar A. Pabón M).

La academia colombiana, en este caso la de los llanos orientales, debe iniciar abordajes investigativos en busca de los aportes raizales que los esclavos africanos sembraron en algunos de nuestros territorios a partir de momentos de la Conquista.

Por ejemplo: ¿Los integrantes del palenque en jurisdicción de los llanos de San Juan eran descendientes de los esclavos que bajaron en la expedición de Jiménez de Quesada?

7 respuestas a “Tiempo para investigar el legado Afro en los llanos colombianos”

  1. Mauricio Gnecco dice:

    Maese Oscar que lindo y bien documentado artículo. Que bien nos muestra la historia y geografía humana de estos llanos tan llenos de ambas, en las que el mensaje de lo mestizo es una constante que parte de todas partes y llega al centro de ninguna.
    Estos llanos con elocuentes silencios que gritan gratitud por su labor, y cuando alguien lo dice, como lo digo, resuena entre las matas de montes y sabanas.

  2. Diego Mauricio Bejarano García dice:

    Excelente trabajo Oscar

  3. Hugo Abrew dice:

    Apreciado Oscar, buen día. En una ocasión le escuche a Eduardo Mantilla Trejos que en la plaza de Arauca Arauca, los niños y demás curiosos, abordaron a un negro. pelo chuto (así dijo), y lo tocaban para observar que la pigmentación de su piel y en rizado de su pelo, no eran tiznados. Saludo desde la distancia.

  4. Javier Arturo Castillo Insignares dice:

    Excelente articulo maestro Oscar, excelente acercamiento a la historia de la poblacion afro en el departamento del meta, tambien hay documentacion acerca de los afros que fueron traidos para la extraccion del oro en los rios del ariari, ademas de su aporte en la salud y el deporte.

  5. Javier Arturo Castillo Insignares dice:

    Excelente articulo maestro Oscar, excelente acercamiento a la historia de la poblacion afro en el departamento del meta, tambien hay documentacion acerca de los afros que fueron traidos para la extraccion del oro en los rios del ariari, ademas de su aporte en la salud y el deporte.

  6. Oscar Pabón dice:

    Les doy gracias a Mauricio, Diego Mauricio, Hugo y Javier por sus comentarios a mi ensayo relacionado con la presencia de ciudadanos africanos en territorios llaneros.

    En mi crónica referida olvidé citar un bien cultural inmaterial que por años se ha realizado en la ciudad de Arauquita, me refiero a “las Negreras”. Acerca de esas y otras tradicionales fiestas llaneras hace unos años escribí el siguiente

    artículo http://canalllanero.blogspot.com/2016/05/en-los-llanos-colombianos-tambien-hay.html

    De nuevo mi agradecimiento por leerme y dar sus gentiles comentarios.

  7. Juan García dice:

    Profe: que vueno volver a leer y a repensar su artículo. Yo viví muchos años en Titumate, un corregimiento de Unguía, en el Urabá Chocoano, y ahora he visto que muchos conocidos míos de esa zona trabajan en el norte del Meta y Casanare en labores relacionadas con palma de aceite y ganaderia.

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